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Historia de CAPSA

Tres Décadas de Servicio a Victimas: Apoyo Comunitario, colaboración, y asociación hace a CAPSA posible

El Comienzo

En 1976 Jimmy Carter fue elegido presidente, Donny y Marie Osmon en la cima de la cartelera publicitaria, la familia promedio hacia $12,600 al año y usted podía comprar estampillas de correo de primera clase por 13 centavos. En 1976 cerca de casa, dos mujeres fueron victimas de una violación brutal en el campus de la Universidad del Estado de Utah. Una amiga de las victimas llamo a Marsha Rawlins y sugirió empezar con un teléfono de emergencia para ayudar a las víctimas. Marsha estuvo de acuerdo en que había una necesidad y empezó en Cache Valle el Equipo de emergencia para Violaciones (CVRCT) con un teléfono para emergencia en el Centro de Mujeres de USU.

Las primeras llamadas fueron pocas y esporádicas, promediando solamente una al mes. En el segundo año el CVRCT se asocio con una línea de información referida, Teléfono de Ayuda, la cual empezó refiriendo a dos, una victimas de violencia doméstica y una de violación. Según incrementaron las llamadas de violencia doméstica y violación, rápidamente los miembros se dieron cuenta que ellos no estaban preparados para ofrecer ayuda a las víctimas, y decidieron obtener entrenamiento especifico sobre violencia doméstica.

En 1979 la organización cambio el nombre de CVRCT a Ciudadanos Contra el Abuso Físico y Sexual (CAPSA) siglas en ingles. El mismo año UTA estuvo entre los primeros estados en la nación de aprobar la ley de abuso conyugal haciendo la violencia domestica fuera de la ley.

El estado también dispuso incrementar los fondos para organizaciones como CAPSA que ayudan a víctimas de violencia doméstica, y CAPSA puedo disponer de su propia teléfono de emergencia y establecer un refugio en el Valle de Cache para todas las victimas de necesitaban protección.

Los primeros dos años, de acuerdo con Marsha, la organización fue "solo, un esfuerzo de origen popular con personas de todas las edades, razas, colores, formas y tamaños" con un propósito común de ayudar a mujeres en peligro. Después de un par de años los voluntarios fundadores empezaron a buscar ayuda de otras organizaciones para lograr su misión.

Organizaciones como el Departamento de Servicio a la Familia, BRAG (siglas en ingles), Programa de Acción Comunitaria, el YWCA de Ogden y el Departamento de Salud Mental Bear River estaban felices de referir y proveer servicios para los clientes de CAPSA. Pero la sociedad más importante fue con la agencia local del orden público.

Antes de trabajar con CAPSA, cuando los oficiales de policía contestaban una llamada de violencia doméstica, ellos sacaban al hombre de la casa, pero después de un corto tiempo el hombre era puesto en libertad y podía regresar a su casa. Ahora, los oficiales de policía pueden dar a la víctima la oportunidad de ir a un lugar seguro.

Aproximadamente al mismo tiempo Thad Box, Decano del Colegio de Recursos Naturales donde trabajaba Marsha, se dirigió a ella para ofrecerle su casa como un refugio seguro. El y su esposa Jenny pasaron por el proceso de inspección del Servicio Social y fueron aprobados para llegar a ser un refugio para "personas débiles y mayores en peligro", ya que hasta el momento no había un refugio formal designado para victimas de violencia doméstica.

Poco después seria recibida una llamada de la policía, y un oficial llegaría con una mujer que necesitaba refugio sin importar cuantos niños tenia con ella. El Departamento de Servicios Humanos pago a Thad y Jenny $5 dólares por día por cada cliente, lo cual no estaba ni cerca de cubrir el costo, pero ellos lo aceptaron y lo donaron de regreso a CAPSA.

"Ella recuerda que la necesidad que vio era desesperante, y que lo único que yo podía ofrecer era ridículamente inadecuado."

Al sentirse frustrada con la inhabilidad de proveer ayuda más duraderas a las mujeres del refugio Jenny descubrió oportunidades de recaudación de fondos, ella consiguió el apoyo de la Comisión del Condado de Cache para solicitar dinero. También CAPSA recibió ayuda de BRMH (Departamento de Salud Mental de Bear River), Policía de Logan, Oficina del Sheriff del Condado, Policía de USU, y del Fiscal de la Cuidad de Logan. Jenny recuerda que en ese tiempo la actitud general fue "Es cuestión de tiempo que tengamos una organización como esta, es una necesidad."

En 1984 Jenny obtuvo los fondos suficientes para comprar el primer refugio. Si embargo, CAPSA no tenia fondos constantes para que el refugio funcionara, excepto por los $5 por día, por cliente que se recibían del estado. Por lo tanto un miembro de la mesa directiva organizo una tienda de segunda Somebody's Attic para proveer una fuente de ingreso para la organización.

Más tarde y en ese mismo año CAPSA fue oficialmente incorporada como una agencia sin fines lucrativos y empleo sus primeros cinco empleados para trabajar en el refugio que abrió sus puertas el Día de San Valentín de 1985.

Evolución

En 1992 CAPSA formo el primer Equipo Móvil de Emergencia en el estado de UTA. Esto fue un perfecto ejemplo de cooperación entre defensores y cuerpos de seguridad para el beneficio de las víctimas, y todavía es uno de los equipos más fuertes de todo el estado.

A mediados de los 90 el número de voluntarios de CAPSA alcanzo el nivel que hizo imposible entrenarlos individualmente, así que CAPSA organizo el primer grupo de entrenamiento, ahora este entrenamiento se lleva a cabo tres veces por año.

Avanzando

En 1996 Kathryn Monson empezó a expandir los programas de subvención para satisfacer la demanda de servicios, CAPSA cambio su acrónimo a Agencia Comunitaria de Servicios y Prevención de Abuso, como una organización que pone énfasis en el esfuerzo preventivo.

En 1989 CAPSA se movió del refugio original al uno nuevo, y ocho años más tarde tuvo la urgente necesidad de un edificio más grande. Las oficinas estaban bajo las gradas, los archiveros en la sala, y el Jefe de Bomberos estaba listo para cerrar el lugar. Cuando en 1997 Jill Anderson fue contratada como directora, ella sabía que era tiempo de construir un refugio más grande.

Así un ambicioso centro requirió cinco años de planeamiento y recaudación de fondos, CAPSA recibió palabras efusivas de apoyo de la comunidad. El nuevo centro de apoyo abrió sus puertas en el 2002.

Por los siguientes dos años la recaudación de fondos continúo hasta la finalización del refugio. El refugio anterior podía hospedar un máximo de 20 personas, pero el nuevo centro de CAPSA abrió sus puertas en el 2002, con ocho cuartos separados y 32 camas para adultos, cunas para infantes, dos salas grandes y dos cocinas.

Mirando al Futuro

Actualmente los programas de CAPSA incluyen un teléfono de emergencia-24 horas, refugio de emergencia y comida, equipo móvil de emergencia, programa de vivienda transitoria, programa para niños, y un programa muy fuerte de voluntarios.

CAPSA continúa creciendo, adaptándose, y cambiando de acuerdo con las necesidades de nuestros clientes. Tristemente la necesidad crece cada año. Entre Julio del 2009 y Junio del 2010, 405 individuos fueron hospedados (incluyendo 5 hombres, un 450% de aumento comparado con años anteriores), recibió 7,091 llamadas al teléfono de emergencia, se asistieron cerca de 3676 clientes fuera del refugio, se respondió 509 llamadas al equipo móvil de emergencia, y se recibieron más de 393 llamadas de violaciones al teléfono de emergencia. Afortunadamente tuvimos cerca de 14,000 horas de servicio voluntario, el equivalente de seis empleados sirviendo a nuestros clientes a tiempo completo.

La dedicación de los empleados y la generosidad de los miembros de la comunidad también crecen según la necesidad de servicios. En las palabras de uno de los primeros voluntarios de CAPSA, Jenny Box, "Yo solo puedo concluir que esta organización existe porque la necesidad existe, porque así debe ser. Cuando la necesidad es muy grande, alguien en la comunidad toma la iniciativa para encontrar una solución".

Así que extendemos un caluroso agradecimiento a todos ustedes quienes, a través de los años, servicio, ayuda, apoyado y cuidado, han tomado la iniciativa de ayudar a CAPSA, como una organización, y de esa manera han ayudado a salvar muchas familias de la terrible tragedia de vivir en la violencia.